sábado, 26 de abril de 2025




Dulcinea, Dulcinea,
qué otro hombre te alejó de mi camino.
No te gustaron mis besos,
mi bolsillo hueco.
Pero, fíjate, mujer,
qué abogado como Sócrates te defiende.
Y ya estoy con el Dulce Quijote,
muy orondo, buscando el nuevo latido de tu amor.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

  Rompiendo las cadenas (Fragmento I) 📝 CONTENIDO Hay decisiones que no se enseñan. Durante años fui docente. Creí que enseñar era tra...